Introducción
Circula en redes un texto de un concejal de Concordia que merece leerse con atención, aunque no por las razones que su autor quisiera. Es una pieza de pedagogía ciudadana escrita por el mismo que va a ser evaluado con ella. Algo así como el estudiante que redacta el examen, fija los criterios de calificación y, de paso, explica por qué las preguntas que no le gustan están mal formuladas. Aquí va completo, para que nadie diga que lo saqué de contexto:
"ANTES DE DECIR QUE UN CONCEJAL "NO HACE NADA", CONOZCAMOS QUÉ DICE LA LEY.En Concordia a veces escuchamos:¿Y los concejales qué hacen?".La respuesta es sencilla: el concejal no es alcalde, no es secretario y no es ordenador del gasto.• Un concejal NO contrata las obras públicas.• NO maneja directamente el presupuesto municipal.• NO puede repartir empleos de la Alcaldía.• NO ejecuta directamente los recursos del municipio.cuál es nuestro trabajo?Los concejales tenemos la responsabilidad de debatir, aprobar acuerdos municipales, estudiar el presupuesto dentro de nuestras competencias y ejercer control político sobre la Administración Municipal.También podemos citar funcionarios, pedir explicaciones y hacer seguimiento a la gestión pública, además de llevar ante el Concejo las necesidades y preocupaciones de la comunidad.Pero aquí está lo más importante:QUE UN CONCEJAL NO EJECUTE UNA OBRA NO SIGNIFICA QUE NO PUEDA GESTIONAR, DEBATIR, PROPONER, CONTROLAR Y EXIGIR.Cada autoridad tiene unas competencias diferentes.El alcalde administra y ejecuta dentro de sus atribuciones.El Concejo delibera, reglamenta mediante acuerdos y ejerce control político dentro de las competencias que le otorgan la Constitución y la ley.Por eso, antes de preguntarnos "¿qué obra hizo el concejal?", también deberíamos preguntar:¿Qué acuerdos ha estudiado y aprobado?¿Qué debates ha realizado?¿Qué funcionarios ha citado?¿Qué controles ha ejercido?¿Qué necesidades de la comunidad ha llevado al Concejo?Una ciudadanía informada sabe qué exigirle a cada autoridad.Y como concejal, seguiré defendiendo algo muy sencillo: que la comunidad conozca nuestras funciones, pero también que nos exija cumplirlas con responsabilidad.Concordia merece concejales que den la cara, expliquen su trabajo y respondan ante la gente.El control político también es trabajar por el municipio y no hacer control político para detener el progreso de nuestro territorio"
Una clase de derecho municipal dictada por el evaluado
Empecemos por lo justo... el texto tiene razón en lo básico. Un concejal no es alcalde, no ordena el gasto y no contrata. Exigirle que pavimente una vía es tan razonable como pedirle al árbitro que meta goles. Hasta ahí no hay objeción, y conviene decirlo fuerte para que lo que sigue no se confunda con ignorancia de la ley.
El problema es lo que se hace con esa verdad. De "no ejecuto", el texto se desliza sin avisar hacia "no me pregunte por resultados". Y esa es otra afirmación, bastante menos cierta.
La lista de lo que NO hago, en mayúsculas
Obsérvese el diseño... cuatro viñetas con un NO en mayúscula sostenida, y luego un párrafo tímido donde el concejo "estudia el presupuesto dentro de nuestras competencias". Estudia. Como quien hojea una revista en la sala de espera del odontólogo.
La Constitución es menos modesta. El artículo 313 le asigna al concejo, entre otras cosas, adoptar el plan de desarrollo, expedir el presupuesto de rentas y gastos y autorizar al alcalde para contratar. Sin el voto del concejo no hay presupuesto, no hay plan de desarrollo y, en muchos casos, no hay contrato. El concejal no pone la primera piedra, pero decide si hay plata para la piedra, para cuál piedra y con qué condiciones. Llamar a eso "estudiar" es como decir que quien firma el cheque solo "estudió" la factura.
Achicar el poder es una manera elegante de achicar la responsabilidad. Si casi no puedo nada, casi nada se me puede reclamar.
"Gestionar" | El verbo que lo resuelve todo
A mitad del texto aparece la palabra mágica... el concejal sí puede "gestionar". En la política municipal colombiana, "gestionar" es el verbo con el que un concejal se atribuye la obra que ejecutó la alcaldía. "Gestioné la placa huella." "Gracias a mi gestión llegó el acueducto." Cuando la obra sale bien, el concejal gestionó. Cuando no sale, el concejal no ejecuta. Es un seguro con cobertura en una sola dirección.
Y hay algo más incómodo. El concejal que "gestiona" obras ante la alcaldía es el mismo que debe controlarla. Es difícil ser fiscal riguroso de quien le concede las obras que usted presenta como suyas. No es una acusación contra nadie; es aritmética de incentivos.
Cinco preguntas excelentes, cero respuestas
Lo mejor del texto es su propuesta... en vez de preguntar qué obra hizo el concejal, preguntemos qué acuerdos estudió y aprobó, qué debates hizo, qué funcionarios citó, qué controles ejerció y qué necesidades llevó al Concejo. Son buenas preguntas. Tan buenas que uno esperaba verlas respondidas unas líneas más abajo. No aparecen. El texto le entrega a la ciudadanía el formulario de evaluación y se retira sin llenarlo.
Uno podría pensar que fue un descuido. O que el formulario era para los demás.
El control político bueno y el control político malo
Queda la última frase, que es donde el texto por fin dice lo que venía a decir... el control político es trabajar por el municipio, pero no hay que hacerlo "para detener el progreso de nuestro territorio". Traducido... existe el control político bueno, el que no incomoda, y el malo, el que "detiene el progreso". ¿Quién decide cuál es cuál? El texto no lo dice, lo cual resulta muy práctico, porque así cualquier debate incómodo puede archivarse bajo "obstrucción".
Frenar un proyecto mal formulado no es detener el progreso... es exactamente para lo que existe el control político. Un control que nunca detiene nada no es control; es acompañamiento musical.
Control social desde lo que se puede
La pregunta "¿y los concejales qué hacen?" no está mal planteada; está mal respondida. Y la respuesta no tiene que esperar a que el concejal se anime a darla. El ciudadano no necesita credencial para averiguarla, solo tiempo, paciencia y una hoja de cálculo.
Las sesiones del Concejo son públicas... se puede asistir o verlas transmitidas.
Las actas y los proyectos de acuerdo se pueden pedir. Desde la Ley 1431 de 2011, la votación nominal y pública es la regla en las corporaciones públicas, así que saber quién votó qué no es chisme, es información pública. El derecho de petición (Ley 1755 de 2015) y la Ley de Transparencia (Ley 1712 de 2014) obligan a responder. La Ley 136 de 1994 permite que cualquier persona presente observaciones a los proyectos de acuerdo mientras se estudian en comisión. Y la Ley 850 de 2003 y la Ley 1757 de 2015 dan las herramientas para organizarse en veedurías, pedir cabildos abiertos y hacer control social con respaldo legal.
Nada de eso exige ser abogado. Exige no conformarse con el post de Facebook.
¿Y en Guasca?
La pregunta aplica igual aquí. Hice el ejercicio de inventariar el canal de YouTube del Concejo Municipal de Guasca... 189 videos, unas 379 horas de sesiones entre 2024 y 2026. De modo que si alguien pregunta qué hacen los concejales de Guasca, ya existe una respuesta cuantitativa... 379 horas. La pregunta interesante es qué pasó dentro de esas horas.
Ahí es donde las cinco preguntas del concejal de Concordia se vuelven útiles de verdad. Aplicadas a cada concejal de Guasca, sesión por sesión, se convierten en una matriz de seguimiento... acuerdos presentados, debates de control, citaciones, cómo votó el presupuesto y el Plan de Desarrollo, y qué asuntos de la comunidad llevó al recinto. Gracias, colega de Concordia, por el instrumento.
Hay además un dato que invita a preguntar, no a concluir... el vacío de documentación más grande del archivo está en 2024, justo en el periodo en que se aprobó el Plan de Desarrollo Municipal. Puede tener explicaciones perfectamente técnicas. Precisamente por eso conviene pedirlas... las actas de esas sesiones existen, son públicas y se pueden solicitar.
Conclusión
El concejal de Concordia tiene razón en que un concejal no ejecuta obras. Se equivoca en lo que deduce de ahí. Que no ejecute no lo exime de rendir cuentas... lo obliga a rendirlas sobre otras cosas, como sus votos, sus debates, sus citaciones y también sus silencios. Sin proponérselo, su texto nos dejó el mejor instrumento de control social que he visto en un post de redes...cinco preguntas.
La tarea ciudadana es sencilla y un poco aburrida, como todo lo que funciona... hacérselas a cada concejal, anotar las respuestas y publicarlas. Si un concejal no hace nada, que por lo menos no sea porque nadie estaba mirando.

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