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Si Usted No Puede Subir Escaleras
Introducción
Bienvenido. Si usted es persona con discapacidad, adulto mayor, o llega en silla de ruedas al Palacio Municipal de Guasca, este manual es para usted. Allá arriba, en el segundo piso, lo esperan el Despacho del Alcalde, la Personería, la Inspección de Policía, la Oficina de Contratación y el recinto del Concejo Municipal. Todo lo que importa, pues. Abajo lo espera una escalera. Y un ascensor que, desde febrero de 2026, cumple funciones estrictamente decorativas.
Siga los pasos. Yo ya los recorrí todos. Le ahorro el trabajo.
1. Espere a Que el Ascensor se Dañe
Este paso ya está cumplido. Ocurrió hacia febrero. No hubo aviso, ni plan, ni cartel. El edificio siguió funcionando con normalidad para quienes suben escaleras, que es la forma elegante de decir que para los demás dejó de funcionar.
2. Pregunte Con Respeto
El 19 de mayo radiqué un derecho de petición verbal ante la Personería Municipal. Pregunté tres cosas sencillas... por qué se dañó, cuándo lo arreglan y qué van a hacer mientras tanto. Un detalle que no quiero que se pierda... la Personería, la oficina a la que uno acude cuando le vulneran sus derechos, funciona en el segundo piso. La puerta para quejarse de la barrera está detrás de la barrera.
3. Reciba la respuesta y tradúzcala
El 28 de mayo la Secretaría de Gobierno contestó. Que el ascensor «presentó fallas técnicas». Que «actualmente se adelantan las gestiones administrativas contractuales necesarias». Que una vez hubiera adjudicación contractual «se establecerá el cronograma de intervención».
Traducción al español de Guasca... no sabemos qué tiene, no sabemos cuándo, y cuando sepamos, le contamos cuándo vamos a saber.
4. Espere Sesenta y Ocho( 68 ) días a que empiecen las gestiones que ya se estaban adelantando
Aquí viene lo bonito. Los documentos que la propia Alcaldía presentó después ante un juez muestran que el primer papel del trámite, la solicitud de disponibilidad presupuestal, se firmó el 4 de agosto. El 5 salió la certificación de almacén. El 6, el certificado de disponibilidad presupuestal.
Tres días. Cuando la administración decide moverse, se mueve en tres días. Lo que tardó fueron los meses anteriores, que es justamente cuando, según la respuesta de mayo, las gestiones «se adelantaban».
5. Lea el objeto del contrato con lupa
El certificado es por $2.885.750 y su objeto es el «mantenimiento rutinario y preventivo del ascensor». Preventivo. De un ascensor que llevaba seis ( 6 ) meses parado. Es como cambiarle el aceite al carro que tiene el motor fundido.
Puede que el nombre esté mal puesto y el contrato sí incluya la reparación. Puede que no. Nadie lo ha aclarado por escrito, y esa es precisamente la pregunta.
6. Acuda al juez
El 24 de agosto presenté una acción de tutela. Pedí, entre otras cosas, una medida provisional... que mientras se decidía, se habilitara la atención en el primer piso. Fue negada al día siguiente.
7. Acepte la invitación del Concejo
El Concejo Municipal publica con esmero su calendario de sesiones. Al pie dice: «¡TU VOZ CUENTA! Tu participación es fundamental». Y justo al lado: «Recinto del Concejo Municipal, Calle 4 No. 3-48, Segundo Piso».
Entre mayo y agosto quise asistir a nueve sesiones sobre planeación, contratación, alumbrado público, juntas comunales y salud. No pude asistir a ninguna. El 26 de agosto me citaron formalmente como veedor de salud. Esa vez subí. Con esfuerzo y con riesgo, pero subí.
Su voz cuenta, dice el afiche. Llegar hasta donde la escuchan ya corre por su cuenta.
8. Descubra que usted tenía una alternativa y no lo sabía
En su defensa ante el juez, la Alcaldía afirmó que existe una alternativa...los funcionarios bajan a atender en el primer piso a quien lo necesite. El 8 de septiembre el fallo de primera instancia negó la tutela apoyándose en esa alternativa.
Yo no la he visto. No hay aviso, no hay ventanilla, no hay funcionario asignado, no hay acto administrativo que la cree. Existe, eso sí, en el expediente. Y aun si existiera en el edificio... pídale usted al Concejo en pleno, con sus once ( 11 ) concejales y su secretaría, que baje a sesionar a la portería para escuchar a un ciudadano.
9. Impugne y siga
El 10 de septiembre impugné el fallo. El asunto está ahora en manos del juez de segunda instancia, a quien le corresponde decidir, y respetaré lo que decida. Lo que no voy a hacer es subir cada escalón en silencio.
Lo que este manual demuestra
Nada de lo anterior es una tragedia personal. Es una radiografía de cómo están funcionando los procesos en la administración municipal.
Las respuestas describen gestiones que todavía no habían empezado. Según los propios documentos oficiales, cuando se le dijo al ciudadano que el trámite avanzaba, el trámite no existía. Una respuesta así no informa; tranquiliza, que es otra cosa.
Un trámite pequeño se quedó quieto medio año. Menos de tres millones de pesos, resueltos en tres días cuando alguien los empujó. El problema no es el procedimiento; es que durante seis meses nadie lo empujó.
Las medidas provisionales existen en los oficios, no en el primer piso. Una medida que el ciudadano no puede ver, pedir ni exigir no es una medida. Es un párrafo.
Nadie mide el costo del lado de quien no puede subir. Cada semana de demora es una diligencia que no se hizo, una queja que no se radicó, una sesión del Concejo sin la voz de quien más la necesita.
Y no, esto no es solo mío. En Guasca hay personas en silla de ruedas, adultos mayores, personas con movilidad reducida, madres con coche de bebé, que necesitan llegar a esas mismas oficinas. Un ascensor no se repara para una sola persona... cuando funciona, funciona para todos. Por eso lo peleo.
Conclusión
El ascensor del Palacio Municipal lleva siete ( 7 ) meses sin subir a nadie. En ese tiempo la administración ha producido un oficio de respuesta, tres documentos presupuestales, un escrito de defensa y una medida provisional de papel. Lo único que no ha producido es un ascensor funcionando.
Cuando un ciudadano tiene que radicar una petición, una tutela y una impugnación, y subir a pulso una escalera, para que el Estado haga lo que la ley ya le ordena, el que está fallando no es el ascensor. Es el proceso.
Mientras tanto, si usted necesita algo del segundo piso... lleve paciencia, lleve copia de sus derechos y, si puede, lleve a alguien que lo ayude a subir. La Alcaldía, por lo visto, no va a bajar.










