La Sesión Ordinaria N° 60, celebrada el 25 de agosto de 2026, no fue una jornada de control político común y corriente. Fue un espacio donde la comunidad de Guasca rompió el silencio y expuso, con nombres propios y rostros visibles, la cruda realidad de inseguridad, desorden vial y desamparo que se vive en las calles y veredas de nuestro municipio
Mientras las autoridades presentaron sus cifras institucionales, cuatro representantes ciudadanos alzaron su voz para exigir soluciones medibles, compromisos reales y el fin de las promesas vacías. Sus testimonios pintan un panorama que la administración municipal y la Fuerza Pública no pueden seguir ignorando.
1. Nicolás Patarroyo: Inoperancia institucional y el caos vial desde adentro
El líder comunitario Nicolás abrió el debate con una denuncia directa sobre las barreras para denunciar el delito en el municipio. Señaló que la comunidad ha dejado de denunciar porque, al acudir a la estación de Policía de Guasca, se encuentran frecuentemente con la puerta principal de vidrio cerrada y sin personal disponible para atenderlos. Cuando logran ser atendidos un fin de semana, los agentes los direccionan a la Fiscalía local, entidad que no presta servicio sábados ni domingos, a pesar de que el policía de turno cuenta con la capacidad técnica para redactar y tramitar la denuncia en el acto.
Nicolás también denunció la grave pérdida de pie de fuerza policial a raíz de la incorporación de Guasca a la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, lo que apartó al municipio del distrito de Chocontá. Asimismo, criticó el abandono de la plaza de eventos (antiguo albergue de soldados), que hoy sirve como foco de consumo de sustancias y cuyo autobús municipal abandonado es usado como guarida de personas sospechosas.
En materia de movilidad, Nicolás calificó la situación de Guasca como insostenible. Censuró que las mesas de socialización del Plan de Movilidad se programen los miércoles a las 3:00 de la tarde, un horario inviable para los campesinos dedicados a las labores de ordeño y los trabajadores locales. Además, reveló que la veeduría ciudadana de tránsito creada en el pasado fue completamente ignorada por la alcaldía, siendo convocada únicamente para calmar disturbios comunitarios contra los agentes viales. "Debemos organizar la casa desde adentro", puntualizó, señalando que los mismos funcionarios de la alcaldía parquean mal en el casco urbano.
2. Luis Garzón: La indisciplina en las vías y la propuesta de tocar el bolsillo de los infractores
Por su parte, el ciudadano Luis Garzón respaldó la urgencia de ordenar la movilidad municipal. Tras asistir a las mesas de socialización del equipo de tránsito departamental, confirmó que existe una tendencia y consenso del 80% entre los comerciantes y participantes para que la Calle Sexta sea decretada en un solo sentido vial.
Garzón denunció la total indisciplina de jóvenes irresponsables que transitan a alta velocidad en motocicletas con escapes modificados (resonadores), sin cascos (llegando a registrar hasta cuatro personas en una sola moto) y que incluso cubren sus placas con plásticos negros para evadir controles. Frente a esto, propuso que la solución definitiva no son los patrullajes intermitentes, sino la creación de una Secretaría de Tránsito local o el establecimiento de convenios de tránsito permanentes que cobren multas severas, argumentando que "mientras no se toque el bolsillo de los infractores, no habrá cultura ciudadana".
Asimismo, defendió el principio de corresponsabilidad, compartiendo un caso exitoso en el que los vecinos y la policía colaboraron mediante cámaras de seguridad para esclarecer el hurto de ganado valorado en 100 millones de pesos.
3. Mauricio Garzón: El asedio del microtráfico y la realidad del miedo en la zona rural
Mauricio Garzón, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Ana, expuso la cara más peligrosa de la inseguridad: el microtráfico. Garzón denunció que expendedores de droga en motocicleta se están tomando los sectores oscuros del barrio Fátima y las graderías de los escenarios deportivos locales, donde se esconden bajo las estructuras cuando ven las luces de la patrulla policial.
La intervención del líder rural conmovió al recinto al revelar que ya ha recibido amenazas directas por denunciar estas redes de microtráfico. Por esta razón, se negó rotundamente a la petición de la Secretaría de Gobierno de enviar ubicaciones y reportes en tiempo real a los grupos de WhatsApp, manifestando el temor por su integridad física y la de su familia.
Garzón también compartió la alarmante situación ocurrida en las afueras del colegio Domingo Savio, donde su propia hija presenció cómo un grupo de aproximadamente diez jóvenes acorraló y asedió a un estudiante, quien tuvo que esconderse en la institución hasta que llegó la patrulla. El líder rural concluyó exigiendo que se cumplan los compromisos pactados en los consejos de seguridad de las veredas, y señaló que los policías nuevos asignados al municipio a menudo se pierden en el sector rural por desconocimiento geográfico, sumado a la falta de señal telefónica en el campo para dar alertas.
4. Angélica Cruz: Un parque que se convierte en "baño público" cada fin de semana
Cerrando las intervenciones ciudadanas, Angélica Cruz leyó un detallado informe en representación de numerosos vecinos del casco urbano que, por temor a represalias o juicios, decidieron no asistir al Concejo. Cruz describió un preocupante deterioro de la tranquilidad y la convivencia, especialmente durante los fines de semana de quincena.
Denunció que el Parque Principal y sus alrededores se han convertido en escenario de borracheras extremas, escándalos públicos, riñas y consumo de marihuana a la vista de los niños de Guasca. Como consecuencia de esto, los lunes por la mañana el parque amanece repleto de latas, botellas de vidrio rotas y desperdicios. Además, denunció que la Carrera Tercera es utilizada sistemáticamente como un baño público nocturno, obligando a los residentes a lavar los frentes de sus viviendas diariamente para mitigar los malos olores y el desaseo.
Cruz reclamó un control más estricto a los bares que operan fuera de los límites de zonificación,, la intervención de la Comisaría de Familia sobre los menores de edad que permanecen en el parque en altas horas de la madrugada, y criticó la lentitud en los tiempos de respuesta de la policía cuando se reportan disturbios por ruido excesivo en zonas residenciales.
5. El Rector Armando Moyano: El enfoque constitucional, el espacio público y la pedagogía de la autoridad
El rector Armando Moyano aportó al debate un análisis profundo basado en principios pedagógicos, jurídicos y constitucionales . Discrepando con respeto de la posición de la Policía, Moyano recordó que tanto la escuela como las facultades de derecho enseñan una premisa fundamental: "en la calle manda la policía" para imponer y restablecer el orden, y la Constitución es la norma de normas según su Artículo 4 . Bajo esta premisa, sostuvo que la autoridad municipal y policial no puede permitir que se infrinja la ley bajo ninguna justificación o pretexto de falta de personal .
Invocando el Artículo 79 de la Constitución Política (derecho a gozar de un ambiente sano), el rector denunció firmemente a los conductores irresponsables que retiran los silenciadores a los escapes de sus motocicletas, señalando con contundencia que lo hacen "solamente para fastidiar" el descanso y la paz de la comunidad. Afirmó que es competencia directa de los guardianes del orden sancionar este tipo de indisciplina social.
Moyano también enfatizó que la Policía debe ser la primera en dar ejemplo de respeto al espacio público según el Artículo 82. En este sentido, criticó que la institución cierre de manera permanente media calzada de la vía principal de salida hacia Aguas Calientes, un corredor estrecho por donde transitan rutas escolares, feligreses de varias iglesias y el transporte intermunicipal, obstaculizando innecesariamente la movilidad .
Frente al recurrente argumento de la escasez de patrulleros, Moyano planteó que el comando de la estación tiene la obligación técnica de diseñar y aplicar un riguroso "plan de contingencia" [7]. Explicó que las vacaciones, los permisos o las bajas por enfermedad son eventos previsibles en cualquier administración de personal, por lo que las autoridades deben reorganizar sus cuadrantes y priorizar los puntos más críticos del municipio en lugar de descuidar el casco urbano.
Finalmente, el rector propuso soluciones de sentido común y bajo costo que no requieren trámites burocráticos, tales como señalizar o pintar adecuadamente un solo costado de la vía en las zonas de mayor congestión del parque para evitar infracciones o contravías de conductores inexpertos [8]. Asimismo, exhortó a aplicar rigurosamente el Código de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801) ante problemas cotidianos como la presencia descontrolada de mascotas ("tanto perrito por la calle"), recordando que estas sencillas regulaciones son la base para recuperar el talante de paz y tranquilidad que históricamente ha caracterizado a Guasca .
La reacción institucional: Órdenes del Concejo y Proposiciones de Control Político
Frente al clamor de la comunidad, el Consejo Municipal ordenó formalmente al secretario de Gobierno, Diego Cubillos, enviar una respuesta individualizada por escrito a cada uno de los ciudadanos que intervinieron en la sesión.
Adicionalmente, se aprobaron por unanimidad dos proposiciones de control político claves:
Primero, exigir al inspector de Policía un informe sobre las medidas aplicadas contra los bares que operan ilegalmente bajo el nuevo Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT), ordenando un censo comercial integral y la solicitud de visitas sanitarias sorpresa por parte de la Secretaría de Salud departamental a restaurantes.
Segundo, iniciar una investigación exhaustiva sobre una sospechosa construcción rural de tres pisos con terraza transitable en la vereda Florvidal, requiriendo claridad sobre los licenciamientos y autorizaciones otorgados en suelo rural.
La sesión del 25 de agosto demostró que la seguridad de Guasca no se resolverá con estadísticas, sino escuchando y respaldando a los líderes comunales y habitantes que diariamente le hacen frente a la delincuencia
La Sesión Ordinaria N° 60 del Concejo Municipal de Guasca, celebrada el 25 de agosto de 2026, marcó uno de los debates más intensos y cruciales para el futuro de nuestro municipio. Con la presencia del secretario de Gobierno, Diego Cubillos; el inspector de Convivencia y Paz, Mauricio Rincón; y el comandante de la estación de Policía, la plenaria se convirtió en un escenario de exigencias ciudadanas, balances institucionales y un fuerte llamado a la corresponsabilidad para frenar los flagelos que hoy afectan la tranquilidad del territorio.
A diferencia de las discusiones sobre presupuestos de días pasados, esta sesión estuvo totalmente volcada a examinar las problemáticas de seguridad, el microtráfico, el desorden vial y la convivencia ciudadana.
Aquí te presentamos el análisis detallado y los puntos críticos que marcaron esta importante jornada de control político:
1. El cuello de botella del "Pie de Fuerza" y la seguridad regional
Uno de los datos más crudos expuestos en la sesión es la evidente escasez de fuerza pública en Guasca. Actualmente, el municipio cuenta con un pie de fuerza de aproximadamente 17 o 18 unidades de policía para cubrir tanto la extensa zona urbana como el sector rural. Al distribuirse en tres turnos de vigilancia y considerar vacaciones, permisos o situaciones administrativas, el municipio queda resguardado en el día a día por tan solo 4 o 5 agentes en servicio activo.
Esta alarmante insuficiencia se agravó tras la salida de Guasca del distrito de policía de Chocontá debido a la creación de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, lo cual redujo la asignación de recursos y personal. Para mitigar esta situación, el secretario de Gobierno reportó la articulación con el grupo especial GOES de la Policía Nacional (conformado por 10 uniformados y 5 motocicletas) que realiza patrullajes de apoyo temporales. Sin embargo, los concejales y la comunidad exigieron que la administración continúe gestionando ante la Dirección General un pie de fuerza fijo y permanente. Asimismo, se expuso que las tropas del Ejército Nacional que antes apoyaban la vigilancia rural se encuentran en periodo de reentrenamiento, por lo que se espera su retorno en las próximas semanas.
2. El azote del microtráfico en los entornos deportivos y escolares
La comunidad y el cabildo expresaron una profunda preocupación por el avance de los distribuidores de sustancias psychoactivas (comúnmente llamados gíbaros) que asedian los espacios públicos y de recreación. Sectores como el Polideportivo, el Parque Principal y la Villa Olímpica se han vuelto puntos vulnerables. En el caso de la Villa Olímpica, los concejales denunciaron que los mismos delincuentes vandalizaron y cortaron los cables de la cámara de seguridad para operar en la impunidad.
Los rectores, padres de familia y líderes comunales alertaron que estos expendedores están reclutando y vendiendo drogas a jóvenes a la salida de las instituciones educativas, como el colegio Domingo Savio. Ante esto, la comunidad exigió de forma contundente la intervención inmediata de organismos especializados de inteligencia como el CTI de la Fiscalía y la SIJÍN, ya que los cuadrantes ordinarios de la policía no dan abasto para realizar las labores técnicas de investigación y judicialización que estos delitos requieren. El comandante de la Policía reportó que, en lo corrido de la vigencia, se han incautado 1 arma de fuego, más de 50 armas cortopunzantes y se han realizado 12 capturas por hurto y lesiones personales, además de imponerse unos 300 comparendos bajo la Ley 1801, principalmente por consumo de estupefacientes.
3. Caos de movilidad, motos sin placas y el nuevo Plan de Movilidad
La movilidad y el tránsito en Guasca se han tornado insostenibles, según el consenso de los asistentes. Calles neurálgicas como la Calle Sexta, la Carrera Primera y la Calle Cuarta se encuentran colapsadas por el mal parqueo, la invasión del espacio público por parte de talleres de motocicletas que atienden sobre los andenes, y el descargue de mercancías fuera de los horarios establecidos.
La mayor indignación se centra en las motocicletas que transitan a altas velocidades por el casco urbano, muchas de ellas sin placas (u obstruidas deliberadamente con plástico negro), conducidas por menores de edad y sin portar el casco reglamentario. A esto se suma el ensordecedor ruido de motos equipadas con resonadores o escapes modificados que impiden el descanso nocturno en sectores como Villa Catalina o el Domingo Sabio.
Respecto a las soluciones, el secretario Cubillos informó que el nuevo Plan de Movilidad Municipal se encuentra en su fase final de diagnóstico y diseño técnico junto con la Gobernación de Cundinamarca. La jornada definitiva de socialización del documento está programada para el 4 de septiembre en el parque principal. Entre las propuestas que cuentan con mayor respaldo de la comunidad (cerca del 80%) está la de unificar el sentido de la Calle Sexta para que sea unidireccional y así mitigar el colapso vial.
4. Convivencia nocturna, fiestas clandestinas y espacio público
La falta de control de la actividad nocturna fue otro de los puntos álgidos. Se denunció la proliferación de "fiestas clandestinas" en predios privados del municipio, convocadas por redes sociales y frecuentadas por menores de edad, donde no se controla la venta de licor adulterado ni el consumo de estupefacientes. Asimismo, los vecinos del Parque Principal reportaron que los fines de semana se convierte en un baño público (especialmente sobre la Carrera Tercera), dejando un rastro de basuras, malos olores, botellas rotas y personas amanecidas consumiendo licor a tempranas horas de la mañana, interfiriendo incluso con actividades tradicionales como los mercados campesinos.
Por su parte, los concejales instaron a la Secretaría de Gobierno a exigir celeridad al CTI de la Fiscalía en las investigaciones en curso sobre los lamentables homicidios de dos mujeres ocurridos hace seis meses en el municipio, señalando que estos casos no pueden quedar en la impunidad.
5. Un llamado urgente a la corresponsabilidad ciudadana
Tanto la policía como la administración y los líderes comunales coincidieron en que el problema de la inseguridad en Guasca no se resolverá únicamente con uniformados, sino que requiere un cambio de actitud de la propia ciudadanía.
Se criticó fuertemente la práctica común de propietarios locales que construyen apartamentos de alquiler y reciben inquilinos sin solicitarles antecedentes judiciales ni conocer su procedencia. Igualmente, se llamó la atención a los padres de familia que les compran motocicletas de alta cilindrada a sus hijos menores de edad, permitiéndoles conducir sin licencia, sin seguro obligatorio (SOAT) ni revisión tecnomecánica, exponiéndolos a graves accidentes viales y a sanciones. La seguridad empieza por casa, por el autocuidado y por la cultura de no invadir las vías públicas por pura comodidad física.
La sesión dejó un claro mensaje de urgencia... Guasca crece exponencialmente en su economía y turismo, pero si no se toman medidas drásticas e inmediatas de control, sanción de ruidos y fortalecimiento institucional para organizar la casa, la tranquilidad histórica de nuestro municipio se desvanecerá.
Cuentas claras en el Concejo | La Hacienda municipal a examen
El pasado 22 de agosto de 2026, el Concejo Municipal de Guasca se convirtió en el escenario de una de las jornadas de control político más rigurosas y extensas de la actual vigencia. Durante varias horas de intenso debate en la sesión ordinaria número 57, la Secretaria de Hacienda, Jeni Prieto, compareció para desglosar la realidad financiera de nuestro municipio, respondiendo a un cuestionario técnico de 29 preguntas que tocan directamente el bolsillo y el bienestar de cada guasqueño.
Como ciudadanos, es fundamental entender que estas cifras no son simples números en un papel; representan la capacidad que tiene Guasca para pavimentar nuestras vías, mejorar los escenarios deportivos y garantizar la inversión social. Esta crónica busca traducir ese lenguaje técnico a la realidad de nuestra comunidad, con la transparencia que el manejo de lo público exige.
1. El Termómetro de los Ingresos: Luces y Sombras del Recaudo
Al analizar el comportamiento de nuestra billetera municipal, surge una pregunta obligatoria: ¿por qué el recaudo total bajó del 76.45% en 2025 al 67.49% en 2026?
Desde una perspectiva pedagógica, es importante dar un parte de tranquilidad: esta caída no significa que los guasqueños hayan dejado de pagar sus impuestos. Al contrario, el recaudo de tributos directos está en niveles históricos. La disminución porcentual se debe principalmente a factores externos: los rendimientos financieros (los intereses que gana el dinero del municipio en los bancos) han sido menores este año, y se incorporaron menos recursos de balance (sobrantes del año anterior) en comparación con el 2025.
En el corazón de los tributos que sí dependen de nosotros, los resultados son sobresalientes:
Tributo
Porcentaje de Cumplimiento (2026)
Impuesto Predial
106.81%
Alumbrado Público
113.75%
Industria y Comercio (ICA)
70.45%
¿Sabía que...? El cumplimiento del 113% en Alumbrado Público no se debe a un aumento de tarifas decidido por la Alcaldía. Este valor fluctúa según el consumo real de energía de los hogares y el precio del kilovatio en la bolsa de valores. A mayor consumo o mayor costo en bolsa, aumenta la base sobre la cual se liquida este impuesto.
Entender que el ciudadano cumple con su predial nos permite ahora poner la lupa sobre aquellos que ejercen actividad comercial pero aún no contribuyen al desarrollo común.
2. Censo de Industria y Comercio (ICA): El Camino a la Justicia Fiscal
Para que la carga de los impuestos sea equitativa, la administración contrató a la firma Multiservicios Consultores para realizar un censo detallado del comercio local. La formalización no es un capricho burocrático; es la única forma de proteger al comerciante honesto que paga sus impuestos de la competencia desleal de quien opera en la sombra.
Los hallazgos tras completar el 100% del trabajo de campo son reveladores:
Total de encuestas georreferenciadas: 851 unidades económicas.
Perfil del comercio: 570 personas naturales (67%) y 281 personas jurídicas (33%).
El dato crítico: Se identificaron 309 establecimientos informales que no están inscritos en la Secretaría de Hacienda.
Pasos a seguir: El municipio iniciará una etapa de invitación voluntaria para que estos 309 comerciantes se legalicen. Es un llamado a la conciencia ciudadana antes de proceder con la inscripción de oficio, la cual, por ley, acarrea sanciones económicas por los periodos no registrados.
Si bien el recaudo propio fortalece nuestra autonomía, los grandes proyectos de infraestructura requieren de un impulso adicional a través del crédito responsable.
3. El Empréstito con Bancolombia: Las Letras Chiquitas del Crédito
Mediante el Acuerdo 44 de 2026, se autorizó un préstamo de $6.467 millones. Tras comparar propuestas de seis bancos, se eligió a Bancolombia por presentar la tasa promedio ponderada más favorable para el municipio.
Un punto crucial que todo ciudadano debe conocer es que este crédito no tiene periodo de gracia. Esto significa que Guasca empezará a pagar las cuotas de capital e intereses de manera inmediata tras los desembolsos, sin esperas. La deuda se divide en dos líneas para ahorrar costos financieros:
Línea de Crédito
Monto Aproximado
Tasa de Interés
Plazo
Línea Ordinaria
$3.173 millones
IBR + 1.8%
48 meses
Línea Finagro (Rural)
$3.293 millones
IBR - 1.9%
48 meses
Pedagogía Financiera: El IBR (Indicador Bancario de Referencia) es la tasa a la que los bancos se prestan dinero entre sí en Colombia. Lograr una tasa de IBR - 1.9% para la línea rural es un excelente negocio para Guasca, pues pagamos menos de lo que dicta el mercado para proyectos en el campo. Además, para evitar intereses innecesarios, el dinero solo se pedirá al banco a medida que las obras se ejecuten y se necesite pagar a los contratistas.
Mientras el municipio se endeuda para progresar, surge una polémica necesaria: ¿están pagando lo justo los predios de mayor valor en Guasca?
4. Controversia UPR Santa Isabel | Entre la Conservación y el Privilegio
Uno de los momentos más tensos de la sesión fue el debate sobre las exenciones tributarias en la Unidad de Planeamiento Rural (UPR) de Santa Isabel.
El concejal Carlos Acosta puso el dedo en la llaga: actualmente, 15 predios de alta valorización (descritos en la sesión como "predios ricos") gozan de descuentos en el Predial otorgados por Corpoguavio bajo el concepto de conservación ambiental. Estos beneficios suman más de 20 millones de pesos anuales que dejan de entrar al municipio.
Para ponerlo en perspectiva local: con esos 20 millones que dejan de pagar 15 propietarios adinerados, el municipio podría financiar el mantenimiento completo del cerramiento de una escuela rural o tapar los huecos de un sector crítico. La controversia radica en la ironía de que el "ciudadano de a pie" hace sacrificios enormes para pagar sus impuestos, mientras que en Santa Isabel podrían existir unidades habitacionales de lujo ocultas tras certificados de conservación. Se ha solicitado una comisión de verificación con Planeación y Corpoguavio para asegurar que donde se dice que hay bosque, no haya en realidad una mansión sin reportar.
Esta vigilancia del recaudo es vital para una oficina que, puertas adentro, enfrenta retos administrativos mayúsculos.
5. Realidad Interna: Riesgos de Personal y Claridad Contable
Para que la Hacienda funcione, se necesita un equipo robusto, algo que hoy es una debilidad en nuestra Alcaldía.
La alerta de la Secretaria: Actualmente, la Secretaría opera con solo 4 personas de nómina. Esto obliga a que la Secretaria de Hacienda asuma también las funciones de Tesorera, un cargo que no existe en la planta actual. Desde la gestión pública, esto representa un riesgo de segregación de funciones: quien ordena el gasto no debería ser quien lo paga, para garantizar controles y balances de transparencia.
¿Deuda o ahorro? (Pasivos Laborales): Se reportaron $503 millones en "pasivos laborales". Es vital aclarar que esto no es una deuda morosa con bancos ni dinero perdido. Es una "cuenta de ahorro" que la ley obliga a tener para cubrir las cesantías y vacaciones de los empleados actuales. Es dinero reservado para cumplirle a los trabajadores municipales.
6. Conclusión y Compromisos: Hacia una Hacienda Moderna
El futuro de las finanzas de Guasca se definirá en los próximos meses con dos estrategias clave:
Actualización del Estatuto Tributario: En noviembre se presentará una reforma integral. El objetivo es modernizar tarifas e incluir incentivos que premien al buen pagador y revisen exenciones que hoy parecen injustas.
Conservación Dinámica: Se han destinado 300 millones de pesos para actualizar el catastro urbano. Esto permitirá que el municipio "atrape" nuevas construcciones que hoy, ante el sistema, siguen figurando como lotes vacíos. Al actualizar esto, el recaudo sube sin necesidad de aumentarle los impuestos a quienes ya tienen su información al día.
En conclusión, la salud financiera de Guasca es estable, pero requiere de una ciudadanía vigilante y cumplidora. Cada peso que se recauda con justicia es un paso más hacia la Guasca que todos soñamos: una con mejores vías, un campo productivo y oportunidades para todos. El tributo no es solo una obligación; es nuestra inversión en el bienestar común.
PALABRAS DEL SECRETARIO HOY SOBRE LA PLANTA DE PERSONAL ( Video )
El Milagro Matemático de Guasca Cuando tener 43 Funcionarios de Planta Es "estar en la indigencia burocrática"
Introducción
Si usted es de los que sufre porque la plata no le alcanza a fin de mes, consuélese... no está solo. En la Alcaldía de Guasca comparten su dolor. O al menos eso nos quiere hacer creer su Secretario de Gobierno, quien hace poco lanzó una de esas frases que merecen ser enmarcadas en la categoría de Ficción Administrativa:
"Guasca cuenta actualmente con tan solo 43 empleados de planta, una cifra significativamente menor frente a otros municipios de categorías similares que operan con entre 100 y 150 funcionarios."
Prepare los pañuelos para llorar por la "soledad" burocrática de Guasca. O mejor, guarde los pañuelos y saque la calculadora, porque los datos oficiales del Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP) y de la Contaduría General de la Nación muestran que en la Alcaldía local son bastante creativos con la aritmética.
1. ¿"Tan solo" 43 empleados? ¡Bienvenido al Club del 9%!
Es verdad que Guasca está clasificado oficialmente en sexta categoría, la base del esquema descentralizado en Colombia . Pero decir que operar con 43 personas de planta es una cifra "significativamente menor" es, por decir lo menos, un chiste de humor negro para el resto de alcaldes del país.
Según el diagnóstico de capacidad institucional del DAFP para esta categoría:
El patrón burocrático predominante (el 40% de los municipios de sexta categoría) opera con una planta de entre 11 y 20 empleados . Sí, leyó bien: ¡la mitad que Guasca!
Si Guasca tiene 43 empleados permanentes, se encuentra en un exclusivo y envidiable rango que solo comparte el 9% de los municipios de su misma categoría (aquellos con plantas de entre 41 y 50 personas) .
Para que el Secretario de Gobierno se haga una idea de lo que es la verdadera "austeridad", podría darse una vuelta por Boyacá y visitar Sativasur (que opera con una planta de 9 servidores) o Busbanzá (donde la estructura operativa mínima se reduce a 4 sobrevivientes de planta).
Visto así, la nómina permanente de Guasca no está "desprotegida"; más bien parece una metrópolis burocrática en comparación con el promedio nacional .
2. En busca de los municipios de sexta categoría con 150 funcionarios
La parte más fascinante de la declaración del Secretario es su afirmación de que otros municipios de categoría similar operan con "entre 100 y 150 funcionarios" de planta.
Aquí es donde la realidad estadística le da un portazo a la fantasía. Según los censos de personal del DAFP aplicados a los municipios básicos, el 0% (absolutamente ninguno) de los municipios de sexta categoría tiene una planta de 91 o más empleados . De hecho, tener entre 51 y 90 empleados ya es catalogado por la Función Pública como un comportamiento atípico y financieramente peligroso (que solo se da en el 11% de los municipios).
¿Por qué? Porque existe una pequeña e incómoda norma llamada Ley 617 de 2000 .
Esta ley le dice a las alcaldías de sexta categoría que sus gastos de funcionamiento central no pueden superar el 80% de sus ingresos corrientes de libre destinación (ICLD) .
Guasca registra unos ICLD de $11.225.000.000. (Según Informe de la Secretaria de Hacienda el dia de ayer sabado 22 de Agosto). Intentar sostener una planta de 150 funcionarios permanentes con ese presupuesto central no es "operar de manera similar"; es, matemáticamente, una quiebra fiscal garantizada en la primera vigencia.
Conclusión | La paradoja de Guasca
Agradecemos al Secretario de Gobierno por recordarnos que, en la política local, la percepción de la escasez es muy relativa. Si tener una de las plantas de personal más robustas del universo de la sexta categoría (el club del 9% superior) se siente como "tan solo 43 empleados", no queremos imaginar la desolación que sienten en los municipios que deben gobernar con 15 personas.
La próxima vez que escuchemos que a una administración local "le faltan manos", convendría revisar si lo que realmente falta es una leída a los informes del DAFP .